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G-NOMA "Cauces" <<
Texto: Rockllejeros agosto 06, 2014

G-noma es un grupo dedicado al metal progresivo, surgido a mediados del 2003 en Lanzarote y formado por los hermanos David como guitarra, Israel a las voces y teclado, Jacob como bajista y Adrián Frías a la guitarra junto a Airan Bolaños, voz.


Su primer trabajo se publicó en 2011 bajo el nombre de “Origen”, haciendo de “Renacer” su pista estandarte. El grupo en su trayectoria ha compartido escenario con grupos como Hamlet, Skunk DF, Narco o Kannon entre otros.


Pasando a comentar el álbum que tenemos entre las manos, nos encontramos ante un diseño muy plástico del mismo, configurado en tres cuerpos y representando a lo largo del desplegable un paisaje casi onírico, donde un globo aerostático comienza su viaje ante un río con diversos cauces, metáfora de la vida y las decisiones que la conforman en busca de la felicidad.


En el apartado sonoro, nos recibe “El viaje”, con un sonido de agua fluyendo y un piano que se abre camino hacia la potencia del conjunto instrumental completo, dejándonos una muestra, a modo de intro, de por dónde va a ir el sonido que nos ofrecen los de Lanzarote.


Con “Puzzle interior” se inicia este viaje definitivamente y nos muestra enseguida una combinación entre una voz más melódica y la inclusión de otra más desgarrada y propia del death metal con los típicos guturales, proporcionando un contraste interesante, como si de una lucha de emociones se tratara. Siempre acompañada por un sonido de teclado que proporciona un aire más melódico y la batería y guitarras que dan el toque más crudo, una mezcla de dulce y salado a la vez.


“Un cristal rompiéndose” continúa desde el inicio con el estilo que nos deja la anterior pista, donde el progresivo se deja sentir más a lo largo de esta y la intensidad en el dúo antagónico de voces sirve también aquí como vehículo conductor.


“Cada amanecer” nos proporciona un comienzo suave de teclado que de inmediato rompe la voz cruda de Airan Bolaños y comienza una vez más el baile de voces, dando Israel Frías la contrapartida. Es de destacar el ritmo tan marcado proporcionado por la crudeza de las cuerdas en estribillos y solos muy marcados, apoyándose en la batería cuando se quiere destacar la carga de la estrofa.


“Hasta el fin” nos vuelve a demostrar el estilo tan personal del grupo, en una trayectoria melódica marcada por las crestas y valles que proporcionan la fusión entre las diferentes tonalidades de estilo que van de lo más crudo a lo más suave y pausado, pasando por zonas en las que ambas son indistinguibles pero que se aprecian a la vez si tenemos un segundo para atenderlas.


Con “La puerta del cielo” llegamos al ecuador de la obra, abriendo la pista un teclado sintético al que acompaña una batería incansable y que en este caso relega las voces y nos proporciona una muestra únicamente instrumental, donde son capaces de que se consiga entender a la vez un fondo de suavidad y melodía trascendental junto a los toques más pegados a la tierra que nos deja la batería y guitarreo.


“Atado al ayer” sigue en la senda a la que nuestros oídos se han adaptado ya, solo que en esta ocasión el gusto que nos proporciona tiende más hacia la potencia y desgarro teniendo, como de costumbre eso sí, claros melódicos y más amables líricamente hablando. Destacan los solos de guitarra intensos y progresivos que nos dejan hacia el final de la canción.


“Dentro del sol” profundiza más en la diferenciación de los estilos diferentes que componen el sonido de la pista, aportando algo de experimentación en las cuerdas, proporcionando unos sonidos destacables. También digno de mención el uso de los teclados para elaborar unos sonidos con un toque de misticismo hacia el final.


“Hielo entre los dos” es algo más intensa y predomina más la voz y tonos más melódicos, en detrimento de la otra voz, aportando esta ultima su carisma en los versos más intensos proporcionando a las estrofas un equilibrio armónico.


“Comienzo a vivir” nos transmite un mensaje de fuerza y superación ante las adversidades de la vida, con el estilo de siempre y dejando la intensidad del progresivo como señal de identidad.


“Estrellas sobre el río” nos acerca al final del álbum, donde se nos da la tercera muestra instrumental, destacando en la misma la delicadeza en posesión del teclado como conductor y donde los demás instrumentos sirven de acompañamiento y una vez más el agua, referente del disco entero.


Con “Cauces” llegamos al final del trabajo y también al del viaje metafórico que comenzamos al inicio y las conclusiones afloran en un tema que nos transmite la idea de abrir los ojos y entender mejor los designios del corazón de uno mismo. En este caso predomina el tono alegre y todos los instrumentos se apoyan en dar vida al teclado junto a la voz melódica de Israel, relegando a un segundo plano a su alter ego, muestra de que por fin encontramos la felicidad y lo que nos desgarra y atormenta ha quedado atrás.


Como conclusión deseamos suerte a G-noma en sus proyectos y destacamos la originalidad de la combinación de voces que nos ofrece el estilo de la banda, algo que llama la atención especialmente.


Canciones “Cauces”:


01.- El viaje


02.- Puzzle interior


03.- Un cristal rompiéndose


04.- Cada amanecer


05.- Hasta el fin


06.- La puerta del cielo


07.- Atado al ayer


08.- Dentro del Sol


09.- Hielo entre los dos


10.- Comienzo a vivir


11.- Estrellas sobre el río


12.- Cauces




 


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