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SACRAMENTO "A sangre y fuego" <<
Texto: Rockllejeros julio 23, 2014

Sacramento es un grupo de reciente creación, fundado en Córdoba y formado por la voz de Manuel Escudero (ex de Medina Azahara), Adrián Phoenix a la guitarra, Pablo Pantera al bajo, Sergio González a la batería y el teclista Tete Navas. Su estilo musical se aproxima a un hard rock con toques progresivos y un potente power metal.


“A sangre y fuego” es el título de su álbum debut en el cual encontramos 13 canciones que pasamos a desgranar a continuación.


En primer lugar, deteniéndonos un momento en el diseño del disco, encontramos una portada elaborada por Fernando Nanderas, conocido por sus trabajos para Obús, Asfalto o Lujuria entre otros. El diseño ya nos da una pista de lo que nos vamos a encontrar con las zarzas y la corona de espinas ardiendo o los buitres que encontramos expectantes ante la escena que presenta la mesa y alguien herido sobre ella.


En cuanto al sonido de la banda, nos encontramos ante “A sangre y fuego” que abre el álbum y desde el inicio nos damos cuenta de la carga


melódica de la canción, combinada con un teclado que aporta algo de misticismo a la misma, dando una voz con notas sostenidas que nos mete de lleno en el género que nos ocupa.


“Black deep rainbow” combina estrofas en castellano e inglés, que aporta una fusión diferente, y combinado con la potencia de las guitarras en solos muy animados, concentran la fuerza de la letra variando el ritmo y un estilo de voz que mezcla en armonía la rudeza del hard rock clásico con los armónicos propios del metal. Es en definitiva una pista de mucha fusión.


“A golpe de traición” comienza de forma progresiva y suave para romper esa línea con un ritmo base de guitarra omnipresente, una batería que la acompaña también marcando un ritmo que no decae en toda el trayecto, dejándonos en el recorrido unos punteos de guitarra que tienen voz propia y un teclado que aporta ese sonido más ochentero que nos encanta.


“Katmandú” nos sitúa en una ambientación árabe, que nos evoca a Medina Azahara con esos comienzos a base de percusión de platos y teclado, cargándose cada vez más la canción con guitarreo para volver a cambiar de registro con una melodía melancólica a la que se intercalan toques más potentes, con tintes desgarrados de voz acompañados por un solo de guitarra que los remarca.


“Piensa en ti” sigue en la línea intimista que nos dejaba la anterior, comenzando a base de teclado de tal delicadeza que pareciera de cristal y continuando con la voz de Manuel que, casi susurrada, le da un toque triste y a la vez de superación al tema, sin duda una de las más bonitas en cuanto a letra.


“Cielo púrpura” nos devuelve al sonido de tintes más oscuros y siniestros que combinados con una armonía que le sucede más luminosa, es casi una historia contada con tonos diferentes, mezclando unos estribillos que mezclan ambas facetas a base de teclado, guitarra y voz. Melodía en estado puro y dosis de metal aderezan una canción de gustos diversos pero muy bien combinados.


“La estrella de David” nos recarga de potencia, en un tema cantado casi a modo de himno por la entonación y ritmo de la voz y como siempre dándonos más carga de guitarra y base más potente en los estribillos, sobre todo en la parte final de la pista, cuando todo se acelera y los instrumentos desempeñan todo su potencial. “Jaula de cristal” nos aporta más dosis de metal donde destacan los solos de guitarra y teclado hacia el final, para después encontrarnos con “Kamikaze”, una canción que comienza con un teclado reconvertido a órgano, elemento que siempre da una mística especial a las melodías, para poco después incluirse la guitarra y la voz en progresivo aumento, con la que ya es la marca de la casa: solos de guitarra y teclado que conducen la canción cada vez más alto y que, sin duda, incrementan el ritmo del tema haciendo del mismo más pegadizo y rompedor.


Con “Signed, sealed, deliveread” nos acercamos hacia final del disco, siendo esta totalmente en inglés y destacando que ha sido cedida por Manny Charlton (Nazareth), en la que además colabora. En cuanto a sonido, se acerca más al hard rock por la rudeza y carga vocal, dejándonos un buen exponente de ese estilo.


“Dejándonos llevar” tiene un ritmo melódico pero la base instrumental nos engaña con una sensación de mezcla una vez más, dejándonos claro que el estilo de los chicos de Sacramento es muy particular y tienen claro lo que quieren transmitir.


Para “casi” terminar “No vuelvas más” nos sorprende con una intro muy electrónica pero con el trasfondo potente que les caracteriza, para continuar con una voz que destila alegría y a la vez algo de descaro, en una canción que suena a despedida o final a modo de cierre del disco. Pero como decíamos antes, ese casi final del disco se debe a que la banda ha querido cerrar el álbum con un bonus track que, a modo de elipse, clausura el disco con una versión alternativa de su “A Sangre y Fuego”, dejándonos una dosis final de pasión metalera.


A modo de conclusión, lo que más nos ha gustado es la fusión de hard rock con el power metal más clásico que han hecho suya los chicos de Sacramento, algo que consiguen combinar bien y dejarnos un sonido diferenciador.


Canciones “A sangre y fuego”:


01.- A sangre y fuego


02.- Black deep rainbow


03.- A golpe de traición


04.- Katmandú


05.- Piensa en ti


06.- Cielo púrpura


07.- La estrella de David


08.- Jaula de cristal


09.- Kamikaze


10.- Signed, sealed, deliveread


11.- Dejándonos llevar


12.- No vuelvas más


13.- A sangre y fuego (Bonus track)




 


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