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HIJOS DE OVERÓN "Prisionero de agujas" <<
Texto: Rockllejeros julio 16, 2014

     

Hijos de Overón es una banda de heavy metal. Se forma en 2007 de la mano de Raúl y Joni, y se unen al proyecto Rubén Cuéllar (El Mono) y Daniel Pérez. Durante ese año sacan a la luz la maqueta con el tema “Hijos de Overón” grabado y mezclado por José, propietario de Musicarium y violinista del grupo de folk “Triquel”. En 2008 debutan en la sala Joaquín Sabina de Móstoles (Madrid) y empiezan a dar conciertos por la zona de Valladolid y Segovia. Después de muchos conciertos, deciden incluir en la formación a Miguel Fraile como segunda guitarra.


A mediados de 2009, por problemas internos en la banda, Daniel Pérez se va y entra Carlos Gómez como batería. A finales de 2010 la banda sufre un parón debido a la falta de tiempo de los miembros y a la marcha de Miguel. El grupo después de año y medio retoma el proyecto con la incorporación de Diego Sanz como guitarra rítmica. Durante este año vuelven al estudio de grabación y se incorporan a la banda Fresh a los teclados y Álex al bajo tras la salida del grupo de Mono.


Tras todos estos altibajos y cambios en la formación, Hijos de Overón por fin saca su primer trabajo, titulado “Prisionero de agujas”.


El álbum posee un diseño elaborado donde los protagonistas son los componentes de la banda, presentes en el libreto junto a las letras de las canciones.


Pasando a los temas, el disco nos recibe con “Otra vez”, de inicio muy metalero y sonido crudo, a base de punteos de guitarra muy marcados para introducir la voz, la cual posee un vibrato muy interesante a la que acompaña algún coro ocasional en tono más agudo que realza la intensidad. Hacia el final aparece el teclado aportando una dosis de melódico que deja la canción en un tono más suave tras la potencia inicial, dejándonos de regalo un estribillo guitarrero y de percusión emocionante para terminar.


Le sigue “La calma que precede”, un aperitivo acústico de unos segundos que sirve de introducción a la intensidad con la que nos despierta de este breve letargo “El veneno de mi flecha”, un tema que se activa desde el inicio con todas las armas sonoras a la vez, destacando los riffs a las cuerdas que consiguen pegarte el ritmo y hacer que sin darte cuenta empieces a mover la cabeza en constante asentimiento sin darte cuenta, acoplando a esto la épica de la voz que se manifiesta con efectos de eco y amplitud de escalas y altos, terminando de esta forma.


“Ven” es el ecuador del CD y nos muestra un pequeño cambio de registro, con sonidos más cerca del hard rock, donde predomina el bajo y los coros también se manifiestan de fondo, con detalles de teclado y un ritmo en general muy marcado hacia el estribillo.


“Ahora polvo es” nos presenta un inicio acústico a la guitarra, con un tono más melancólico magnificado por la voz, dando en los puntos álgidos de la misma los tonos altos que aportan ese desgarro e intensidad que tanto nos gusta en el heavy de siempre. Punteos de guitarra la acompañan para hacer de la canción algo más triste, sorprendiéndonos en un tramo de la canción la voz de una fémina acompañando a la principal, un toque que no esperábamos y que nos gusta mucho.


A continuación nos encontramos con la canción que da título a la banda, “Hijos de Overón”, la cual nos devuelve a la esencia del heavy metal desde el inicio, donde la electricidad suena con toda su potencia, aportando una letra con tintes casi mitológicos, tan típicos de este género, marcando el ritmo esencialmente por una guitarra incansable y una batería que llena de fuerza el conjunto. Punteos vertiginosos y riffs nos hacen llegar al culmen hacia la mitad de la pista, con voces en agudo sostenido, donde la temática casi mítica de personajes que usan para luchar en la vida los instrumentos de una banda de metal, nos dejan entusiasmados.


Con “Místico” entramos en la recta final, donde ya en el inicio los agudos nos hacen entrar en materia y un estribillo pegadizo entre batería y guitarra, donde el bajo destaca especialmente, nos preparan para una letra de ritmo trepidante y muy intensa, cargada de reivindicaciones.


Para terminar, el grupo nos deja con el título del álbum, “Prisionero de agujas”, una pista que destaca por su duración (8 minutos y medio) y que refleja a la perfección el estilo del grupo, siendo estos elementos la carga de cuerdas y potencia en general, donde todos los instrumentos tienen su papel en armonía. También destacan los cambios de registro en torno a la mitad de la canción, remarcando con esto las partes de la letra que tienen más carga emotiva y haciendo del conjunto un recorrido que es necesario escuchar varias veces para poder atender a todos los detalles que nos dejan, incluyendo una letra digna de analizar por su contenido y simbolismo. Toda una declaración de intenciones en ocho minutos y medio.


A modo de conclusión podemos decir que este grupo nos deja con buenas vibraciones, deseamos suerte a Hijos de Overón en sus proyectos y esperamos que nos sigan dejando más dosis de heavy metal en próximos trabajos, ahondando en ese estilo que los caracteriza.


Canciones “Prisionero de agujas”:


01.- Otra vez


02.- La calma que precede


03.- El veneno de mi flecha


04.- Ven.


05.- Ahora polvo es


06.- Hijos de Overón


07.- Místico


08.- Prisionero de agujas




 


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